Oscar Sánchez analiza a la selección en este Preolímpico y pone a los jugadores en un lugar poco común.
Como se preveía anoche se enfrentó a un duro rival. Puerto Rico tuvo durante los 20 minutos iniciales el control del juego.
El equipo argentino juega con agresividad en defensa, por momentos humillante, y es muy rico tácticamente, gracias a unos jugadores tremendos.
Fue el único partido en el que Atenas jugó sin presiones y se dio un partido ofensivo.
A la vista de todos quienes desde sus hogares o campo de juego vieron el cuarto partido final, noto que fue clarísima de entrada la filosofía arbitral. Obviamente repasando el juego anterior en video advirtieron que nuevamente no se podía seguir jugando de la misma manera.
Atenas lo ganó con corazón y energía, empujado por el temor a la barrida.
Atenas cambió su actitud para entrar al partido, pero sigue sin poder meterla adelante.
Atenas no tuvo la actitud necesaria para arrancar esta final. Deberá corregir eso antes que nada.
El serbio ratificó en Barcelona que el éxito de hoy en cuanto a estrategia no olvida ninguna opción, incluso las zonas.
Jamás en mi carrera había luchado un playoff por la Permanencia y menos aún tomar un equipo último durante el torneo.