Muchos se preguntan por qué no tenemos ese juego de pases y control que siempre nos ha caracterizado.
Scola es increíble, un monstruo
Oscar Huevo Sánchez. Hay motivos que pueden ser válidos para esta pregunta. Como ser, siempre en esta etapa dorada, hubo más de un generador de juego. Primero fue Pepe, después Prigioni, el otro Ginóbili, quien atacaba el cesto con diferentes opciones de tirar o pasar para el tiro abierto y también nuestros hombres altos, uno mediante lectura (Oberto) y el otro por jerarquía atrayendo doble marca y de ahí el extra pass (Scola).
Todos ellos con el talento y lectura para jugar y no sufrir tanto como ahora, donde es irregular en su ejecución y andar.
Prigioni no fue el mismo en estos dos juegos. Le sobra talento para seguir haciendo el trabajo, pero no está en su mejor nivel, por lo tanto muchas de las ofensivas se juegan con balón en sus manos y durante algún tiempo en las de Delfino. Es diferente, él es un culminador mediante conversión, no genera naturalmente.
Por pasajes del juego las ofensivas pasan a ser anárquicas, no por egoísmo, sino porque hay un rival que también scoutea y neutraliza acciones ya conocidas, como por ejemplo el pick and roll.
Cuando Scola juega de frente también la mete, pero a diferencia de cuando lo hace de espalda, también genera. Ayer, contra Australia, en el segundo tiempo, lo hizo y el rival lo doblaba desde el eje de cancha, habiendo con esta acción pases y juego.
Es así que con la ausencia de Ginobili más la ausencia momentánea de Oberto, nos quedamos por ahora sin esa química tan fantástica.
Todo es recuperable, menos una cosa que no la da la táctica, LA DAN LOS HOMBRES EN CUALIDAD ATLETICA Y DEFINICION EN PROFUNDIDAD, que es el contraataque. No poseemos jugadores que sean agresivos en profundidad, son buenos para otras cosas, pero no para definir en volcada o doble paso. Sólo Quinteros o el INCREIBLE SCOLA lo pueden hacer. También Delfino, el más dotado, pero debe olvidarse del balón y correr más sin el.
Hasta hora es admirable cómo van construyendo como se puede la victoria. La DEFENSA Y SCOLA son increíbles, a pesar de que siempre se corre con desventaja física, se arreglan para neutralizar jugadores de enorme talla.
Gutiérrez es FABULOSO, ya no se sabe que cualidad es la mejor, si su LANZAMIENTO O PERSONALIDAD, un lujo que nos enorgullece para los que convivimos con la liga. SU CRECIMIENTO.
Ojalá se siga así, siempre dando todo, pero buscando lo antes posible para lograr objetivos más importantes ese nivel individual primero y colectivo luego de la siempre tan valorada QUIMICA DE JUEGO.