La verdad es que la serie final contra Peñarol está muy apasionante, con una excesiva capacidad de neutralizar a nivel individual y colectivo de los dos equipos.
En el primer partido nos hicieron mucho daño los dos bases
Oscar Huevo Sánchez. De mi parte creo que estamos avanzando en confianza y mayor cantidad de jugadores para su desarrollo. Por suerte, el banco se me hizo más largo: Pantera Ferrini, Diego (Osella), Cantero y Killy (Romero) ya están metidos en la serie. Eso es muy bueno. No descarto al chico Orlietti para nada tampoco en lo sucesivo.
Es obvio que buscamos poner mayor énfasis los dos entrenadores en defensa de jugadores claves. Leo (Gutiérrez) y Lamont en Peña y Manu (Locatelli), junto a Logri (Lo Grippo) en Atenas.
En la mayoría de las situaciones de los nombrados, fue la defensa que prevaleció.
Luego se vio que al concentrar todo sobre estos jugadores anotadores, tuvieron más participación los Mata, Campazzo, Cantero y White por mencionarlos como ejemplos.
Nos costó menos de lo pensado meternos en la serie. Nadie se imagina la presión que hemos tenido en 26 días y 12 juegos más viajes. Terrible…y eso que no cuento lo extra...jejejeje, pero bueno hablemos de básquetbol solamente…
El primer partido lo jugamos con un control defensivo y ofensivo muy bueno, pero ya a partir del minuto 25 comenzamos a decaer y a confundir nuestros ataques basados en poca tendencia de desgaste.
Acá debo hacerme cargo, ya que mi idea es sacar a Leiva de abajo del cesto, ya que a veces parece un molino en defensa.
Ya con un resultado adverso de 14 puntos jugué con tiro de tres puntos que a veces fueron bien tomados y otras no tanto, pero que en definitiva carecieron de un buen porcentaje.
Encima los rebotes tenían un solo dueño.
En ese juego tuvieron grandes actuaciones las bases rivales, lograron demasiados puntos (30) para un juego de 80.
Para el segundo juego, pusimos mucho énfasis en lo psicológico, buscamos convencernos que podemos ganarle y que si hacíamos un buen partido en intensidad y concentración nos alcanzaba para llevar el juego, pero debería ser de más de 25 minutos, sin dudas.
Lo entendimos todos y fue que en casi 39 minutos estuvimos muy enfocados en nuestros objetivos, pero no alcanzó para llevarnos el triunfo. No ligamos nada, mas allá de lo que se vio…
Una pena, ya que habíamos hecho méritos para llevarnos el juego.
En ese partido tuvimos mejor control de los tableros y del balón, Peñarol jugó a lo que queríamos.
Nuestros jugadores hicieron un buen trabajo, creo que fue muy importante para nosotros su desarrollo más que la pérdida del partido.
Llegamos al Orfeo con el pecho LLENO DE ORGULLO, y sabemos que la presión será nuestra, ya que nada asegura la victoria por ser locales (aun no sé llegar al Orfeo en auto). Solo nos la asegurará la victoria jugar en forma intensa y concentrada en todo su desarrollo.