Definimos mejor de lo previsto contra Regatas. Ahora nuevamente a buscar esas dos palabritas: intensidad y concentración.
Cantero defendiendo a Figueroa en las semis del año pasado; ahora serán compañeros ante Sionista
Oscar Huevo Sánchez. Ya lo habíamos puesto en la columna anterior: la serie con Regatas era dura y de gran preponderancia en ambos tableros.
El desafío inicial era ese, el otro bajar sus porcentajes y hacerlos tirar para menos del 40%.
La paridad fue una constante, ellos tenían ganado el juego 2 y nosotros el 4, pero por diferentes motivos perdimos y pasamos a definir en un quinto juego en Córdoba.
Las ventajas físicas no existían, increíblemente el juego final se realizó a las 48 horas y ambos equipos llegaron en micro por la tarde.
Era desgastante desde lo mental, me parecía que ellos llegaban mejor de la cabeza y pensando con argumentos válidos que podían ganarnos.
Nosotros, muy unidos y metidos en forma MADURA en el juego que dependía nuestro fracaso o seguir con un objetivo de inicio. Jugar la final y GANARLA.
Entramos tan duros e intensos que todo lo expuesto e imaginado por mi se fue rápidamente a un partido que desde el inicio marcó un claro dominador psicológico y de juego.
Pareció que Regatas lo jugaba sin convicción y que nosotros éramos más fuertes que lo que había sucedido en anteriores juegos.
Nuestra INTENSIDAD defensiva fue la causante de tal decaimiento ofensivo de los correntinos. Fueron todos los que jugaron cada balón como el último. Por momentos parecieron más de 5 defendiendo, cada pick and roll, etc.
Luego y con el balón en recuperación corrimos bien y en el juego estacionado se roto el balón como hacía un tiempito no se hacía. Tiró quien mejor estaba (debería ser normal) y así cerramos una serie en forma intensa y concentrada con jugadores que en los momentos decisivos hicieron gala de su madurez y jerarquía.
Aclaro que no había visto video ni yo ni mis jugadores como lo veníamos haciendo siempre en cada juego de liga. Solo jugamos y con claros objetivos defensivos y ofensivos.
Ahora se viene otra… mi Dios que duro es todo esto, pero bueno, muy lindo por cierto.
Por lo que palpité en la previa, mis jugadores y la prensa RESPETAN A SIONISTA, y eso es importante, en un país donde a veces se sale campeón en un café o asado eso es bueno.
Todos sabes que los entrerrianos son buenos a cancha abierta y conviven en el juego estacionado con el pick and roll de Martínez y Robinson. Ambos son excelentes en esta acción. Luego tienen tiradores importantes en la posición del 2-3 como Buchanan y Rodríguez y obviamente el gran trabajo de Zilli en casi todo el año.
Son prolijos y no tienen presiones, el técnico es el sobrino del dueño… je je ¡¡es buena esa ¿no?!! Hablando en serio, Seba Svetliza demostró ser un gran conductor una vez más, así que pienso que será una serie muy buena en calidad de juego para los espectadores y televidentes.
Espero nuevamente seguir con ese espíritu de conjunto que nos caracterizó en casi toda la segunda fase cuando teníamos a todos sanos.
Seguiré pregonando siempre esas dos palabritas. Intensidad y concentración, al fin y al cabo dos ingredientes para cualquier deporte de alta competencia.